![]() |
De vez en cuando no está mal ser realistas y hasta puede dar grandes beneficios. Por ejemplo… En reuniones como éstas, que hemos repetido y disfrutado desde hace muchos años, nos ha tocado referirnos a varios temas… Pero nunca hemos hablado… o mejor dicho nunca nos hemos preguntado (o al menos yo no lo recuerdo) ¿cuál será nuestra última reunión? ¿Será esta? ¿Será la del año que viene? Porque nada es eterno, la realidad cambia, el twiteo reemplaza las charlas entre amigos, las personas se comunican más pero aprovechan para decirse menos, Facebook es la mesa de un café donde todos se encuentran pero sin que ninguno esté, los hijos y las hijas reemplazan a sus padres, las Fábricas de Pastas no son las mismas, ni ser pasteros significa lo mismo ahora que hace 10 o 20 años. No sé si queda claro qué estoy tratando de decir… Tengo un amigo que suele decir que cada vez que sucede algo, está dejando de suceder. Y que la única forma que tendríamos de poder disfrutar las cosas sería tener en cuenta en todo momento, que “eso” que está pasando, está pasando por última vez. Pensemos entonces en esto… que aunque es incómodo es necesario… Es bueno estar acá; es bueno vernos; es bueno compartir, aprender de los demás, saber que estamos juntos… pero eso no viene en el paquete. No nos lo dieron con la llave del negocio. No se compra como un accesorio más. Y aunque personalizar las cosas siempre puede ser injusto, creo que esta noche es un buen momento para agradecer y homenajear algunas de las personas que han hecho posible que los demás disfrutáramos de momentos como el de hoy.
No tengo que explicar que Evaristo, Gerardo Bermúdez junto a Tony, a Elía,s a Manolete, no solamente han sido el motor de estas reuniones. No sabemos qué va a pasar mañana… Casi con seguridad las cosas seguirán siendo parecidas a hoy… podrían ser mejores… o no. Sólo me queda agradecerles nuevamente por eso: no por haber estado en nuestro pasado, sino por haber sido capaces de formar parte de lo que pomposamente podemos llamar porvenir.
|